Boletín 01 10. Enero 2010 Federación vizcaína de empresas del metal

02.12
La reforma va a dar flexibilidad a las empresas para evitar medidas traumáticas

 

El pasado 21 de marzo, el Consejo General de la Federación Vizcaína de Empresas del Metal eligió a José Luis López Gil como nuevo presidente de la patronal del Metal. El hombre que sustituye a Ignacio Sáenz de Gorbea al frente de FVEM nació en 1952 en Getxo y es ingeniero industrial. Comenzó su trayectoria profesional en la empresa familiar y, posteriormente, trabajó en Mecaner S.A., dedicada a la fabricación de matrices para la automoción, empresa en la que alcanzó la Dirección General. En 1992 fundó Ingeniería de Construcción de Troqueles S.A. e Ingeniería de Construcción de Matrices S.A. Es accionista de referencia y consejero del Grupo IPM, encuadrado en el Sector de automoción, además de participar en diferentes proyectos empresariales. José Luis López Gil ha sido miembro vocal y, posteriormente, Tesorero del Comité Ejecutivo de la Federación Vizcaína de Empresas del Metal. Ahora, llega a la presidencia en un momento especialmente duro para el Sector, acuciado por la crisis y con una reforma laboral recién aprobada.

 

P: Accede a la presidente de FVEM en un momento complicado...
R: El año pasado fue muy difícil. Tras una brevísima recuperación, que apenas se hizo notar en el segundo semestre, seguimos bajo los graves efectos de la crisis, con el temor de que pueda complicarse aún más.

 

P: ¿Por qué no cuajó esa ligera recuperación?
R: Por la falta de energía en la economía española, donde persisten los problemas de la deuda soberana y resultan ineludibles las reformas para reducir el déficit y el gasto de las administraciones públicas. Hay dificultades para la reordenación del Sector financiero y urge una mayor flexibilidad en el mercado de trabajo.

 

P: En ese sentido, la reciente reforma laboral sí que aborda reformas estructurales...
R: Que son necesarias, porque su ausencia ha provocado que la crisis nos afecte con mayor intensidad, ya que no han permitido adaptarnos a un entorno de caída de la actividad.

 

P: ¿Es la mejor reforma para atajar la crisis?
R: Estamos ante una reforma de calado y absolutamente necesaria. La posición de competitividad de España está en el puesto 35 y una de las principales razones es la rigidez del mercado laboral. Es algo que se debía atajar y con esta reforma se ha hecho.

 

P: Los sindicatos dicen que no servirá para crear empleo...
R: Un mercado de trabajo flexible, adaptado a la realidad de nuestra capacidad productiva, permitirá reducir las tasas de desempleo rápidamente cuando comience la recuperación de la actividad. La reforma, por sí sola, no creará empleo, pero sentará las bases para que haya una creación de empleo más rápida cuando se produzca la recuperación económica.

 

P: ¿Prevé alguna recuperación a corto plazo?
R: El crecimiento previsto para este año es de un 1,7%, por lo que es difícil que se cree empleo, salvo alguna mejora en cuanto al paro juvenil. Las bondades de la reforma se verán cuando comience a crecer la actividad. Espero que la disminución del desempleo sea verdaderamente rápida gracias a la reforma.

 

P: La reforma también introduce una mayor flexibilidad en las relaciones laborales...
R: Así es. Pero debe quedar claro que ningún empresario está pensando en despedir. Creo que esta reforma va a dar flexibilidad a las empresas para que no tomen medidas traumáticas. Si se emplea de manera adecuada, proporcionará instrumentos a las empresas para tomar medidas y no para despedir.

 

P: Su llegada a la presidencia coincide con la negociación del convenio. ¿Cuál es la propuesta de la patronal en cuanto al aumento salarial, que es habitualmente uno de los puntos de mayor fricción?
R: Proponemos una subida del 0,5%, a cambio de un aumento de ocho horas en la jornada laboral.

 

P: ¿Será suficiente ese aumento de horas laborales?
R: Con la jornada laboral siempre ha habido problemas, porque en los últimos tiempos se han planteado importantes reducciones y no podemos seguir por ese camino. La del Metal de Bizkaia es de las más bajas de España y seguir por ese camino es un error en estos momentos.

 

P: Por lo tanto...
R: Ampliar las horas de trabajo aumentará la competitividad de las empresas y eso permitirá que ganen dinero y sean capaces de crear más empleo.

 

P: ¿Que nos falta para ser competitivos en este camino?
R: No podemos compararnos sólo con las empresas españolas. Con respecto a otras empresas europeas, debemos hacer frente a unas condiciones peores en cuanto a los costes salariales, el absentismo y otras circunstancias que dificultan nuestra competitividad.

 

P: Por último, formule un deseo como presidente de FVEM...
R: Quiero enviar un mensaje de optimismo a nuestros asociados, para que tengan confianza, porque, a pesar de las dificultades, nuestras empresas están bien posicionadas y saldremos con fuerza de la crisis. Y también quisiera proseguir y profundizar en la magnífica labor que ha desarrollado mi antecesor en la presidencia, Ignacio Sáenz de Gorbea, que ha liderado una ejecutiva sectorial capaz de proyectar la presencia del Metal en todos los ámbitos, económicos y sociales, de nuestro entorno.

 

Renovación de los órganos ejecutivos