La Federación Vizcaína de Empresas del Metal ha emitido un comunicado sobre la necesidad de acometer una reforma laboral y el papel que debe desempeñar en la reactivación del empleo. A juicio de FVEM, las sucesivas reformas laborales llevadas a cabo hasta el momento han resultado “bastante ineficaces para lograr objetivos como la disminución de la tasa de desempleo y la consolidación de cierta estabilidad en el entorno laboral”. Los responsables de la patronal del Metal opinan que “sólo se podrá considerar aceptable una reforma laboral cuando verdaderamente se aprecien indicios de reactivación en la creación de puestos de trabajo, con cierta estabilidad en el tiempo”. En este sentido, recuerdan que la última reforma, de agosto de 2011, no ha servido para modificar sustancialmente el panorama de contratación actual, en el sentido de dotarlo de una mayor eficacia y agilidad. FVEM considera que la suspensión, durante dos años, de la aplicación del artículo 15.5 del Estatuto de los Trabajadores puede suponer una reactivación de la contratación, aunque advierte de que hay que tener en cuenta que “la contratación actual es ‘causal’ y no temporal. Tampoco la reforma relativa a la extinción de contratos por causas objetivas -ya sea a través de expedientes de Regulación de Empleo (EREs) o por despidos objetivos-, ha conseguido, en general, el abaratamiento de los mismos, debido a la falta de concreción del contenido de la reforma, cuya interpretación sigue en manos de los jueces. En consecuencia, muchos casos se han resuelto por acuerdos entre las partes, incrementándose las indemnizaciones legales previstas.
Con respecto a otros temas, como la modificación del sistema de pensiones, la Federación Vizcaína de Empresas del Metal apunta que la nueva reforma debería ayudar a mejorar las perspectivas sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones. FVEM considera que incentivar la contratación mediante un sistema de bonificaciones estructurado ha dado paso a una restricción de las mismas, con el consiguiente empeoramiento de las condiciones que necesitan los empresarios para convertir en indefinidos algunos contratos temporales. Por ello, la Federación cree que debería incentivarse la contratación indefinida, sin las condiciones tan rígidas que la reforma obliga a cumplir a fin de que las empresas puedan acceder a las bonificaciones previstas.