Boletín 01 10. Enero 2010 Federación vizcaína de empresas del metal


La importancia de la Industria

 

Recientemente elaborábamos con la colaboración de los asociados un informe de perspectivas de coyuntura económica, cuyos resultados se ofrecen en este boletín y que presenta un panorama más bien gris para nuestro Sector. No obstante y para no caer en el pesimismo, debemos señalar que la Industria es el Sector más sólido en las economías desarrolladas y el más capaz de cimentar la recuperación en las actuales circunstancias de crisis; por tanto, esforzarse en su promoción ha de ser, en la situación en que nos encontramos, el objetivo principal y la herramienta más eficaz para que la economía del País Vasco recupere los ritmos de crecimiento anteriores al estallido de la crisis.


Pero para ello son necesarias políticas industriales de apoyo serias y coherentes, orientadas al tejido existente, necesariamente muy selectivas y que permitan efectos lo más inmediatos posibles para avanzar un relanzamiento de la actividad y la generación de empleo e inversión sostenida. Es decir, que la Industria retome la pujanza de los últimos años.


Recuperar esa fortaleza industrial exige un marco favorable para la mejora de la competitividad, con el objetivo de la CAPV sea un lugar atractivo. Y ese es el papel que deben desempeñar políticas realistas de innovación y de apoyo al conocimiento, que es la base de nuestro actual nivel de desarrollo, así como el impulso de la inversión en infraestructuras y el aseguramiento de un suministro de energía a precios competitivos.


El desarrollo industrial se puede ver condicionado por otras políticas, como la financiera, ya que en estos momentos de absoluta escasez de financiación, es necesario arbitrar sistemas creativos de apoyo y soporte financiero a las empresas en condiciones razonables, puesto que, de otra forma, la sequía de financiación puede acabar comprometiendo la viabilidad y la supervivencia de muchas de ellas.

 

Normativa laboral

 

Además, necesitamos poder disponer de normativa laboral, educativa, fiscal, medioambiental o de competencia que tengan como objetivo contar con una Industria fuerte. Esta meta debe estar presente en cualquier decisión que se adopte considerando las necesidades del Sector industrial. La Industria necesita un entorno normativo sencillo y previsible para las empresas que proporcione un marco estable, predecible y adecuado a la competitividad y que no suponga obstáculo a la inversión industrial. Además, precisa también de una coordinación legislativa entre todas las Administraciones Públicas.


Es imprescindible un conjunto de programas realista de apoyo a la investigación, esto es: adaptado a las necesidades reales de las Pymes industriales, simplificando también el tratamiento fiscal de la inversión en I+D+i y fomentando la colaboración entre Centros de Investigación, Universidades, Centros de Formación y Empresas, así como mejorando la financiación y simplificando los procedimientos, normativas y reglamentaciones.


Los productos industriales necesitan un marco de apoyo para su salida al exterior que permita ganar y consolidar mercados sobre la base de una imagen asociada a la calidad industrial. El apoyo a la internacionalización es muy importante, pero muchas Pymes verían mejorada su situación con apoyos concretos a los procesos de exportación.


Por último, la formación de los trabajadores es clave para la competitividad, y es absolutamente necesaria la colaboración entre centros educativos y empresas y un esfuerzo para que en todos los escalones formativos se haga atractivo el empleo industrial. El gran reto formativo está en dotar a los trabajadores a lo largo de la vida, de la calificación y las herramientas de adaptación profesional que les permitan afrontar los crecientes cambios tecnológicos y las nuevas exigencias competitivas y para ello hay que poner en marcha programas de recalificación de aquellas personas que se han visto afectadas por los procesos de salida del mercado de trabajo y que necesariamente han de alcanzar una mayor calificación para volver de nuevo a integrarse en la empresa.